domingo, 26 de julio de 2020

Futuro

Tienes toda la vida por delante me dicen.
Y yo miro, y no veo nada


Ni que Pizarnik estuviera vivenciando esta Pandemia...

martes, 7 de mayo de 2019

Sólo recién  cuando todo a nuestro alrededor nos empieza a parecer absurdo, estamos listos para seguir adelante con otras cosas

martes, 23 de abril de 2019

Día Internacional del libro

He aquí mi lista de libros, se que es limitada, pero tengo todo lo que resta de vida para ampliarla:


  • El infaltable: El principito
  • La mejor novela de todos los tiempos: La guerra y la paz, de Lev Tolstoi
  • Si sos madre de mujeres, o simplemente sos mujer: Cómo ser mujer de Caitlin Moran
  • Cómo hijo y como padre: Cartas al padre de Franz Kafka
  • Si sos observador, y si querés vivir en una comedia tu propia vida: La conjura de los necios de John Kennedy Toole
  • Un bello libro sobre la infancia y pieza única: Matar a un ruiseñor de Harper Lee
  • Si te gustó la película el libro es fantástico: El padrino de Mario Puzo
  • Novela erótica  (50 sobras de Grey, en serio?): Memorias de una princesa rusa 
  • El mejor libro de Cortázar: Bestiario
  • Cuentos para niños: Cuentos de la selva de Horacio Quiroga
  • Misterio, detectives y un cura: El candor del Padre Brown de Gilbert K. Chesterton (uno de los autores favoritos de Borges)
  • Lo mejor de García Márquez: Cien años de Soledad
  • Lo mejor del realismo mágico latinoamericano: La casa de los espíritus de Isabel Allende
  • Un cuento para chamullar: Una sonrisa exactamente así de Eduardo Sacheri 
  • Una distopía de verdad: Un mundo feliz de Aldous Huxley
  • Un compendio de filosofía: El mundo de Sofía de Jostein Gaarder
  • Si hay algo por sanar en tu vida: Salvaje de Cheryl Strayed
  • Si sos de los que pensas que no todo es lo que parece: La elegancia del erizo de Muriel Barbery
  • Una saga fantástica: Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martin
  • Una recomendación: Una historia del mundo en diez capítulos y medio de Julian Barnes
  • Todo lo de Juan Sasturain
  • Todo lo de Alejandro Casona
  • Todo lo de Focault
  • Discurso sobre las ciencias y las artes de Jean Jacques Rouusseau
  • El 18 brumario de Luis Bonaparte  de Marx

jueves, 28 de marzo de 2019

El gran inquisidor

Estoy en ese periodo de vacaciones forzadas que implica tener un título en trámite que demora bastante tiempo y sin el cual no puedo ejercer, y como para mi vacaciones también es sinónimo de lectura, decidí darle una oportunidad  a Dostoievski con Los hermanos Karamazov. Todavía no puedo emitir juicio pues no lo finalicé, pero me encuentro en el primer tercio de la obra  con el siguiente capítulo denominado "El gran inquisidor", sin mediar spoiler (yo me spoileo siempre sola) y me generó un impacto, había una sensación en mi estómago mientras lo leía. No pretendo analizarlo ni mucho menos, solo invito a su lectura o, en caso de conocerlo, a recordar las emociones generadas.
Nunca más cierta la idea de Kafka "Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado dentro de nosotros"

domingo, 10 de marzo de 2019

50/50

Odio mi silueta y tener que crear con efectos òpticos la curva de mi cintura, pero amo mi carácter de cielo/infierno, que el otro siempre interpreta como doble cara, ya que no encaja en la etiqueta que se apresura a ponerme.
Odio la forma de mi cara y sus cachetes, pero amo mis ojos, mis cejas y mi sonrisa, y es de lo poco que me realmente me gusta.
Odio la cicatriz de la operación de píloro en mi abdomen, junto con la celulitis y la panza que adelgace lo que adelgace no se va, sin embargo no puede decir lo mismo de las estrías que llevo desde chica.
Y mis piernas! las odio, odio mi metro y medio de altura, pero agradezco ser de contextura pequeña y sobre todo que mis pechos sean chicos.
El objeto de mi odio, después de la no-curva de mi cuerpo es mi voz de pelotuda, admito que a veces genera cosas interesantes  en el otro que puede ir desde que me subestimen hasta que genere una dulzura necesaria, y aunque no me guste mi voz, si me gustan mis palabras y su contenido.
Y mi edad me conflictúa, no mi edad sino el concepto de edad en mi. Tengo 33 años, parezco de 20 (y puedo parecer menos si me lo propongo) pero me siento de 80, no desde ahora sino que siento que nací con 80 años: mi cuerpo es un envase que no refleja la edad cronológica que a su vez no me representa.
Odio ser perfeccionista y sentir que nunca alcanza, pero lo soporto porque eso me lleva a dar lo mejor de mí siempre.
Odio ser desordenada pero amo mi desorden.
Odio que me usen, pero disfruto de mi don de observadora que hace que me de cuenta de todo y juegue a experimentar hasta dónde llega el otro.
Odio mi papel de abanderada de la moral y los buenos valores pero todo eso se traduce a amistad, lealtad y honestidad que brindo.
Odio ser colérica y violenta en mis enojos pero amo la paciencia cultivada hasta que esto pase y mi sentido de la justicia que activa el enojo.
Odio sentirme sapo de otro pozo la mayor parte del tiempo, pero sé que es consecuencia de ser distinta al resto.
Odio mi autoestima en el subsuelo pero tengo la certeza que lo que quiero lo puedo porque tengo con qué.



viernes, 1 de marzo de 2019

Me enojo, me repito que hice las cosas bien, que cumplí con mi palabra, que dí lo mejor de mí y estaba lista para darlo aún más. Me enoja mis reacciones lentas, mis argumentos irrefutables practicados con mi consciencia a solas que deberían haberse hecho presente en ese momento y lugar preciso.
Por todo esto, porque no puedo controlar el comportamiento y el compromiso de los demás, porque ya soy grande y no es la primera ni última vez que me van a defraudar, por todo esto me digo que es inútil seguir enojada, y aún así no puedo.

lunes, 25 de febrero de 2019

Fuiste fugaz como

Un cometa.
Siempre digo que cuando encuentro un hombre que me gusta de verdad, es como un cometa, algo que no ocurre muy seguido, y me refiero a gustar de verdad, a ser consciente de que ésa persona tiene todo lo que te gusta y todo eso la hace única, y aunque es eterno mientras ocurre, termina por pasar, y entonces vuelvo al comienzo, a defender mi soledad con uñas y dientes, porque sos vos o ninguno

martes, 5 de febrero de 2019

Conjugue el verbo en pasado

Si me preguntases hoy mismo qué es lo que quiero con vos, se me ocurriría algo más que concretar mis deseos más íntimos : no! eso lo puedo hacer con cualquiera, pero con vos... con vos: me surgen unas ganas terribles de acariciarte y besarte, besarte mucho y activar cada fibra de tu piel. Y preguntarte ¿cómo estás? porque realmente me importa que estés bien y si no lo estás, hacerte reir y decirte que todo va a estar bien. Prepararte el desayuno y tu comida favorita, hacerte masajes y abrazarte al dormir, hacer de mis brazos tu lugar más seguro en el mundo.  En definitiva, quiero ser tu mujer.


PD: Sabina diría "Lo nuestro duró
lo que duran dos peces de hielo
en un whiski on the rocks"



10/05/2019

sábado, 12 de enero de 2019

viernes, 4 de enero de 2019

jueves, 13 de diciembre de 2018